ME DIRIJO A VOSOTROS
Esto es lo que quiero lograr, que reconozcáis para que se os haya dado la vida terrenal. Y entonces vuestro libre albedrío debe decidirse vivir de acuerdo con el significado de la vida terrenal, para que alcancéis vuestro objetivo; la espiritualización de vuestras almas mientras camináis en carne y hueso sobre la Tierra. Si la voluntad falla, vosotros mismos seréis responsables si seréis desterrados nuevamente y debéis recorrer el interminable camino de desarrollo a través de las creaciones de la nueva Tierra. Por lo tanto, a vosotros, los seres humanos, se os presentará un conocimiento que podréis contemplar y sobre el cual podréis reflexionar. Y Yo Mismo os presento este conocimiento para que podáis permanecer firmes en la verdad.
Pero solo puedo dirigirme a aquellos seres humanos que abren sus corazones y oídos que quieren escucharme. Pero también recuerdo con compasión a todos aquellos que aún se cierran a Mí, y deseo asimismo guiarlos a este conocimiento, y debo hacerlo a través de siervos dedicados a Mí. Estos siervos por lo tanto, se asegurarán que Mi Palabra sea llevado a todos hermanos y hermanas … Y Yo Mismo les brindo ayuda; Yo Mismo os apoyo a vosotros que queréis prestarme este servicio al uniros con vuestros semejantes, creando continuamente nuevas oportunidades donde podáis servirme, donde podáis compartir con vuestro prójimo lo que recibís de Mí.
Por lo tanto, creed que esta es vuestra tarea principal: difundir Mi Palabra tal como Yo os la transmito, dedicaos por completo a esta tarea, porque solo esto lo que ha emanado de Mí tiene un efecto poderoso en vuestros semejantes. Es cierto que la propiedad intelectual que Mi adversario os presenta siempre será aceptada más fácilmente, y las masas siempre se unirán en torno a ella … Sin embargo, de esta propiedad intelectual no emanará ningún poder que toque el alma. El intelecto será abordado, el intelecto lo procesará, y el ser humano no sentirá que Dios Mismo se dirige a él … Y entonces Mi Espíritu tampoco estará obrando, y la Palabra que oléis no penetrará en los corazones de aquellos que aún no han sido ganados para Mi Reino.
Vosotros, los seres humanos, no sobreestiméis vuestra capacidad intelectual en lo que respecta al conocimiento espiritual … más bien aceptad el conocimiento que viste una prenda sencilla, pues vuestro Padre Celestial habla con sencillez y claridad a Sus hijos … y tened cuidado de no darle una apariencia diferente … es decir, no intentéis mejorar ni explicar con palabras humanas y el intelecto humano, pues no podéis alterar Mi pura Palabra sin repercusiones desastrosas … Entended esto y, por lo tanto, a Mi mandato, introducid a vuestros semejantes en el conocimiento de su propósito en la vida, y entonces dejad que Mi Palabra misma surta efecto … Y la voluntad de cada individuo será decisiva para que un ser humano encuentre el camino hacia Mí y hacia la verdadera fe. Porque tan pronto como él mismo tome el camino hacia Mí, Yo Mismo le ayudaré a alcanzar las alturas, y llegará a su meta …
Solo puedo dirigirme directamente a unos pocos seres humanos, pero en la medida de lo posible, también impongo a Mis siervos la obligación de transmitir Mi Palabra con la misma pureza e inmutabilidad con que la recibieron de Mí. Todo aquel que trabaje en Mi viña y esté dispuesto a ayudar será bendecido. Porque se trata de la Salvación de aquello pocos que, aunque bienintencionados, aún no se han decidido. Y no quiero perderlos ante Mi adversario, lo cual es muy posible si no se les presenta la verdad que emana de Mí. Estas Palabras Mías se aplican a todos vosotros que estáis sinceramente dispuestos a servirme y que, por lo tanto, también recibís de Mi la comisión de ser trabajadores diligentes en Mi viña …
Amén